Las circunstancias son transitorias, ningún momento es eterno…Sólo tú decides si cambiar o quedarte en el pasado

Las circunstancias son transitorias, eso ya lo sabemos, ningún momento es eterno, ni siquiera los más felices aunque deseamos que así fuera, así que sabemos que esto también pasará y viviremos una nueva experiencia de normalidad más allá de la pandemia, el distanciamiento social, la cuarentena, entre otras restricciones que nos han impuesto y que nosotros mismos en nuestro afán de protegernos mantendremos durante un buen tiempo.

Esta situación ha dejado en evidencia que uno de los factores que no debemos descuidar en relación a nuestro bienestar emocional y espiritual es nuestra paz, que en situaciones adversas se pone en riesgo, ante tanta incertidumbre y la duda que naturalmente puede surgir ante una situación inédita de nuestras vidas. El miedo y el temor pueden restarte la tranquilidad necesaria para sobrellevar estos días tan particulares y atípicos. No digo que sólo le pase algunos, realmente nos ha pasado a todos el no poder tener control de nuestra vida por completo.

Nuestro equilibrio emocional implica estar y sentirnos bien con nosotros mismos, por muy adversas que sean las circunstancias, si no nos ocupamos de nuestra paz interior, carecemos de lo necesario para afrontar lo externo.

El instinto básico activa nuestra amígdala cerebral y nos predispone para estar alertas ante lo que considera un entorno de riesgo, así que debemos ACTUAR para salir de ese estado instintivo de supervivencia y evitar que nos impida gerencia nuestro equilibrio.

Detenerse en el camino hacia la realización de un sueño por temor a fracasar, es el más común de los autosabotajes. Detenerse es la manera más rápida de conquistar el fracaso.

El temor a fallar nos acompaña de forma natural, cuando nos planteamos nuestras metas y proyectos de vida, allí estará ese pensamiento de carencia que debemos aprender a superar para que no sea la causa de nuestra paralización.

Fortalecer tu inteligencia emocional implica desprenderte de estos pensamientos negativos y echarlos a un lado, para dar paso a aquellos que te impulsarán hacia tus logros.

La incertidumbre de estos tiempos nos exige que fortalezcamos nuestro interior para afianzar el hacer y así lograr nuestros objetivos. Cuando logras desprenderte de esos temores, el camino ante ti se ilumina.

¿Estás dispuesto a abandonar esos pensamientos de carencia y seguir adelante para alcanzar tus objetivos?

Tú tienes que tomar una decisión, pero debes de hacerlo ya!!

Tu amigo y mentor.

Rafael Díaz tu mentor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *